FUNDAMENTACIÓN CONCEPTUAl:
“La imagen de Dios se refiere a la parte inmaterial del hombre.”
“Mentalmente, el hombre fue creado como un ser racional con voluntad propia – en otras palabras, el hombre puede razonar y elegir.”
“Parte del haber sido hechos a la imagen de Dios, es que Adán tuvo la capacidad de tomar decisiones libremente. Aunque le fue dada una naturaleza justa, Adán hizo una mala decisión al rebelarse en contra de su Creador. Al hacerlo, Adán dañó la imagen de Dios de su interior, y pasó esa semejanza dañada a todos sus descendientes, incluyéndonos a nosotros”
Los anteriores citas fueron sacadas de :
https://www.religionenlibertad.com/blog/10120/como-somos-semejantes-a-dios.html
“primeramente considerar que semejanza no es igualdad, y ver que la semejanza es de una forma total y absoluta en la parte espiritual nuestra, es decir en el alma.”
“si seguimos leyendo el Génesis, vemos que Dios no anuncia sino que realiza lo anunciado. Y realiza la creación del ser humano, con una cierta dualidad de acto, cosa que es muy importante pues nos lleva a la consideración de que todo ser humano tiene alma además de cuerpo, ya que primeramente Dios crea el cuerpo del hombre y con posterioridad le insufla el alma.”
las anteriores citas se tomaron de:
https://www.religionenlibertad.com/blog/10120/como-somos-semejantes-a-dios.html
FUNDAMENTACIÓN TEOLÓGICA:
Tesis 1: La creación es un acto de la libre y soberana voluntad de Dios
Explicación:
La creación viene a la existencia no por alguna necesidad en Dios. La creación es producto de la libre voluntad de Dios. Dios no tiene ninguna obligación intrínseca que lo haya obligado a crear.
Implicaciones:
Si la creación es un acto de la libre voluntad de Dios concluimos que Dios es libre. Tenemos base para afirmar su trascendencia.
Si la creación es un acto de la libre voluntad de Dios concluimos que la creación es contingente.
Si la creación corresponde a la voluntad de Dios deducimos que Dios crea el mundo con propósito. La creación fue hecha con propósito y dirección. Es un proyecto, no termina con el acto inicial de creación.
Tesis 2: La creación es una expresión del abundante amor de Dios
Explicación:
Si bien Dios no estaba obligado a crear, crea de sí mismo, movido por el amor que fluye al y desde el interior de la trinidad. Dios crea el mundo como expresión de su amor.
Implicaciones:
Puesto que la creación es obra divina y una expresión del amor de Dios, podemos afirmar que la creación es valiosa. Si bien la creación es limitada y contingente, por cuanto la creación no es Dios, es la obra de arte de Dios en la que él se goza. Esta tiene valor propio pues fue hecha por Dios. Es buena por lo que ella es en sí misma (Cp. Gen. 1:4; 10b; 12b; 18b; 21b; 24b; 31b).
“La bondad de la creación radica no en su valor instrumental (utilidad para el ser humano) sino en el hecho de ser creación de Dios y en el hecho de que Dios le está invirtiendo atención hasta su perfeccionamiento y culminación por el Espíritu de Dios, por medio de Jesucristo”.
La naturaleza y bondad de la creación de Dios dignifica al ser humano. Somos valiosos por ser creación de Dios. Los verdaderos criterios de valor, belleza y dignidad son los que vienen del Creador, no de las empresas comerciales al servicio de intereses egoístas.
La naturaleza y bondad de la creación de Dios ponen límites al uso de la creación. No la podemos usar indiscriminadamente, no tenemos derecho a destruirla, peor aún, para el beneficio de unos pocos solamente.
Tesis 3: Dios creó el mundo “de la nada”
Explicación:
Dios no dependió de ningún material preexistente para crear el mundo. Dios no dependió de nada fuera de él para crear. Así que, todo lo que existe tiene su origen y se debe a Dios.
“La tesis de que la creación divina es creatio ex nihilo(de la nada), se desarrolló en los primeros siglos del cristianismo como un resumen de los elementos centrales del testimonio bíblico sobre la creación, en respuesta y reacción a nociones religiosas y filosóficas de la época”.
Implicaciones:
A diferencia de Dios, quien es infinito y eterno, el universo tuvo un principio
Esta doctrina excluye toda idea de emanación que despersonaliza la relación creador-criatura.
Creador y criatura son dos realidades distintas. Por esa razón, a Dios no se lo identifica en la Biblia con ninguna de las fuerzas de la naturaleza. Tampoco se diviniza a la naturaleza. Nunca se confunde a Dios con la naturaleza.
Esta doctrina fue especialmente importante en Nicea, donde se discutió acerca de la identidad de Jesucristo. El “origen” del Hijo es radicalmente distinto al “origen” del universo. El Hijo es eternamente engendrado (originado) del Padre. El universo no siempre existió; en su lugar, la Biblia afirma que la creación es un acto de la Palabra de Dios.
Decir que Dios creó de la nada testifica del poder de Dios para hacer “nuevas todas las cosas,” hacer cosas nuevas (Cp. Heb. 11:1-3; Rom. 4:17). De sí mismo Dios crea, hace lo imposible, da vida, crea posibilidades. Dios es la fuente del ser, de la vida y por tanto, de nuestra esperanza.
Tesis 4: Dios nos creó con la capacidad de y estableció las condiciones para que nos pudiéramos relacionar con él
Explicación:
A pesar de que la creación es una realidad radicalmente distinta al creador, Dios la hizo de manera que hubiera relación entre Creador y creatura. Por un lado, la creación (más específicamente el ser humano) fue hecha con la capacidad de interactuar y relacionarse con su creador. Por otro lado, siendo distinto a la creación (trascendencia), Dios se acerca a, e interactúa con la creación (inmanencia). Incluso, Dios se “arriesga” a crear al ser humano con libertad, a fin de que la posible relación sea auténtica. Dios le da espacio, y es desde su libertad que el ser humano puede relacionarse o no con su creador.
La máxima expresión de dicho acercamiento, y la condición de posibilidad del mismo es la encarnación del Hijo, por la acción del Espíritu, en la que Dios mismo se hace parte de la creación
http://www.unisbc.edu.co/44-facultad-de-teologia/seminario-especiales/97-memorias-teologia-creacion
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